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viernes, 20 de agosto de 2010

De creencias trata el juego

     Echando un vistazo a un reportaje sobre la 'Ciudad de las Ideas' que tuvo lugar en Puebla (México) apareció un discurso de Daniel Dennet, filósofo de la Universidad de Tufts, en el que hablaba de la importancia de la religión en la sociedad actual. En resumen decía lo siguiente:

     ''¿Es la religión buena para la sociedad hoy en día? Olvidémonos del pasado, lo que quiero sugeriros es que la religión ha sido un vivero para la ciencia, que la religión tal vez haya abonado el terreno y haya sido una preparación esencial para el mundo de la ciencia que tenemos hoy en día, pero ha llegado la hora de hacer la cosecha y seguir adelante.
¿Cuántas personas creen en Dios? En todo el mundo hay muchísimas personas que creen en Dios de una manera u otra, pero hay muchas más personas que creen en la creencia en Dios, es decir, que creen que creer en Dios es algo bueno, importante, y están dispuestos a trabajar duro para cumplir con la política de creer en Dios. Puedes no creer en todo lo que dices, pero puedes estar obligado por tus líderes religiosos a decir cosas en las que no puedes creer.'' 


   Amén lo dicho, me pareció fascinante la manera en que nos sugiere que, quizás debido a la presión de la sociedad en la que vivimos, nos vemos obligados a creer en cosas y vivir de una manera que ni siquiera nos planteamos. Al igual que esto, nos podemos preguntar ¿Por qué nuestro modelo de sociedad se basa en el matrimonio y la fidelidad? ¿Es realmente necesario llevar una vida en pareja para tener una vida feliz y completa?
     Biológicamente lo natural sería no vivir en pareja, sino buscar pareja sólo para reproducirnos (hay muchísima gente que aún lo intenta XD), sabiendo que mientras a más hembras se fecunden, más posibilidades tienen los machos de garantizarse una descendencia. Así funcionan la mayoría de las especies del planeta. Sin embargo, la necesidad que tuvieron nuestros antepasados (hablo de cuando nos empezamos a bajar de los árboles, literalmente) de asegurar el alimento y la supervivencia de sus crías les obligó a organizar una vida en pareja e inventar aquello de la 'fidelidad'. Desmond Morris lo explicó así:

''(...)Así mismo surgió la necesidad de un lazo que uniera a estos monos macho y hembra puesto que el hecho de salir a buscar comida dejaba a las hembras sin protección a que otro macho pudiera tomar su lugar, por lo que este lazo consistió en que tenían que enamorarse y guardarse fidelidad creando así una unidad familiar exigida por la pesada tarea de criar y adiestrar a un joven(...).''

      Pero hoy en día los roles de la sociedad han cambiado (por suerte) y ya no es el hombre el que 'sale a cazar' y la mujer la que 'cuida de las crías', sino que ambos sexos salen cada día para trabajar, por lo que, biológicamente, no es necesario tener una pareja que cubra las carencias del otro. Entonces ¿deja de tener sentido la vida en pareja?. Equiparándolo a lo que comentaba Dennet en su discurso podemos decir que ''vivir en pareja ha podido ser un magnífico caldo de cultivo para nuestra sociedad actual, pero quizás ha llegado la hora de que no sea la única opción que tengamos'', porque la sociedad ha evolucionado. Entonces, ¿Qué tipo de sociedad nos espera en un futuro?.



Continuará...


NOTA: Desmond Morris es el autor del libro 'El mono desnudo', en el cual analiza a la raza humana como una especie más entre los animales (es un libro bastante curioso, lo recomiendo).

CURIOSO: Hoy día de las 185 sociedades que existen en el planeta, sólo 29 practican la monogamia, y de éstas sólo 10 desaprueban el sexo fuera del matrimonio y el adulterio.

5 comentarios:

chechu dijo...

Me parece una reflexión muy acertada, teniendo en cuenta mis creencias en familia monoparental como ya sabes (algo no muy extendido que empieza a tener cada vez más seguidores)

El problema es que la fidelidad tal y como la concebimos, es un poco paradójica, ya que a lo largo de los siglos de nuestra existencia se ha considerado pecado la relación extramatrimonial, no obstante pocos (desde mi punto de vista, claro está)son los matrimonios que han guardado fidelidad a su cónyuge por el resto de sus vidas. La paradoja a mi entender se encuentra en el hecho de estigmatizar relaciones abiertas, pensar en ellas como una aberración, mientras que raro es el caso donde no se han producido infidelidades. Es preferible tener una "normalidad" de pareja según lo que los usos morales o consuetudinarios han establecido, esto es, relación de 2 para la eternidad, aunque carezca de naturalidad. Prueba de que no funciona es el porcentaje en auge de parejas que se divorcian cada dia, donde la infidelidad juega un gran papel en la mayoría de los casos.
Cierto es que nuestro comportamiento se asemeja muchísimo al de los primates, pero no dejemos de olvidar que el hombre es un animal racional y como tal, ha desarrollado un sentido del egoismo superior al de otros seres, por tanto, sería un poco difícil "compartir" a quien queremos con otras personas, asimiliar que posiblemente una cosa sea amor y otra sexo.....pero quien sabe, la evolución del hombre y sus costumbres es bastante incierta y muchas cosas acaben por cambiar, y más aún teniendo en cuenta el declive que la fe religiosa está experimentando.
Champi, me está encantando tu blog!!! :D :D
Enhorabuena corazón!

Belén dijo...

El ir vestidos, el vivir pegados a nuestras progenitores cuando ya somos autosuficientes, el comer sin tener hambre, el beber sin tener sed,el practicar sexo por placer, la homosexualidad...considero que esto puede ser el comienzo de una larga lista de condutas humanas poco naturales. Probablemente sea cierto que la idea de mantener una relación sólo con una persona vaya en contra de las leyes de la evolución de la especie, pero no podemos limitar nuestro comportamiento a lo estrictamente biológico,porque somos seres racionales, y sobre todo seres sociales.
Si nos limitásemos a vivir según nuestros impulsos naturales acabaríamos viviendo como Diógenes el cínico, y eso sería un comportamiento natural, pero poco humano.
Me gusta tu reflexión, pero siempre que pueda te llevaré la contraria
(es más divertido)

Xamps dijo...

No promuevo la idea de ir copulando de aquí a allá como monos, ni destrozar el concepto de familia, ni mucho menos, sólo digo que las sociedades avanzan, y que al igual que hemos avanzado en muchos aspectos, puede que de aquí a un tiempo avancemos en otros. Así que es muy probable que aunque nosotros lo veamos como algo extraño ahora mismo, nuestra descendencia lo considere bueno (es decir, que ese concepto beneficia a una parte de la sociedad y además no perjudica al resto) y lo lleve a cabo. Hace 500 años era impensable que dos personas del mismo sexo se casasen, o que una mujer decidiera tener un hijo por su cuenta y ejercer de madre soltera. Hoy día lo vemos de lo más normal y no apartamos ese concepto dentro de la sociedad.
¿Qué ha pasado? si nuestros antecesores levantaran la cabeza seguramente pensarían que el mundo está loco, pero solamente hemos avanzado según la demanda de la sociedad, o ¿acaso el feminismo no es más que una evolución de la sociedad machista en la que se vivía?.
Si dibujásemos una linea cronográfica y pusiésemos en cada época el cambio evolutivo que ha tenido la sociedad (quizás un día de estos me entretenga en hacerlo XD), veríamos todo lo que hemos cambiado y mejorado del modo de vida que teníamos. Y precisamente esa es la idea que quiero que os planteéis, que os preguntéis: 'Bueno, si desde que empezó la vida humana hemos llegado hasta el concepto social actual, ¿qué es lo que nos depara el futuro? ¿Qué nuevos cambios podemos adoptar para mejorar aún más la sociedad que tenemos?'

Francisco M. Ortega Palomares dijo...

"La verdad no demanda creencias. Los científicos no unen sus manos cada domingo, cantando “¡Sí, la ley de gravedad es real! Creo en mi corazón que todo lo que sube tiene que bajar. ¡Tendré fe! ¡Seré fuerte! ¡Amén!”. Si lo hicieran, pensaríamos que no están bastante seguros de ello"
Dan Barker.

Thomas Szasz: "Si tú hablas a Dios, estás rezando; si Dios te habla a ti, tienes esquizofrenia. Si los muertos te hablan, eres un espiritista; si tú hablas a los muertos, eres un esquizofrénico".

Francisco M. Ortega Palomares dijo...
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